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Escándalos por abusos sexuales hicieron renunciar a obispos chilenos

Exactamente 34 obispos chilenos renunciaron este viernes luego de tres días de reunión en el Vaticano en los que el papa Francisco les informó sobre los resultados de la investigación de la Santa Sede sobre el caso de presunto encubrimiento por el obispo Juan Barros de los abusos sexuales cometidos por el sacerdote Fernando Karadima.

«Todos (…) hemos puesto nuestros cargos en manos del Santo Padre para que libremente decida con respecto a cada uno», anunciaron en un comunicado. Al respecto, el Papa Francisco se dispone a tomar medidas severas dentro de la Iglesia de Chile.

En la declaración, los obispos volvieron a «pedir perdón por el dolor causado a las víctimas», les agradecieron «su perseverancia y valentía».

Caso Karadima

Chile es una nación conocida por tener alta desconfianza en la iglesia católica. En enero de este año, el Papa visitó el país y mantuvo encuentros privados con víctimas de la pederastia.

Al noreste de Santiago, en la parroquia El Bosque, Fernando Karadima desarrolló su carrera como sacerdote, la justicia lo consideró responsable de abuso sexual de menores cometidos entre 1980 y 1990. En 2003, el cardenal Francisco Errázuriz recibió una queja formal, pero trató de persuadir a los agraviados de retirar las acusaciones. La investigación se suspendió y remitió al Vaticano.

El obispo de la diócesis de Osorno, Juan Barros, fue señalado por proteger a Karadima en su momento y a su vez defendido por el Papa en su última visita a Chile, posteriormente aseguró haber cometido «graves equivocaciones de valoración”.

Barros siempre negó haber sido testigo de los abusos sexuales perpetrados por Karadima, desmentido por las víctimas, entre ellos Juan Carlos Cruz, quien envió una carta explícita a Francisco en 2015, no fue hasta abril de este año que se reunieron personalmente junto a otros afectados.

Los obispos chilenos fueron acusados por el mismo pontífice, en un documento de 10 páginas, de ser colectivamente responsables en el manejo de los casos de abusos. En febrero encargó una investigación. Tras estudiar el informe envió una carta a los obispos: dijo sentir “dolor y vergüenza” y les pidió que viajaran a Roma para estudiar posibles soluciones.

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